RIGOLETTO- “La Donna e Mobile”
Compositor: Giuseppe Verdi
Título original: Rigoletto
Estreno: La Fenice de Venecia
Fecha: 1851 - 11 de marzo
Ambientación: Mantua (Italia), durante el siglo XVI
ARGUMENTO
"Rigoletto" se desarrolla en tres actos en el ducado italiano de Mantua, en tiempos del Renacimiento.
Acto primero
El duque de Mantua, un joven sensual y libertino, organiza una fiesta durante la cual galantea con las damas y les habla de sus muchos amores. Se va con la condesa Ceprano y aparece Rigoletto, su bufón, burlándose del celoso marido de ésta.
En plena fiesta irrumpe el conde Monterone protestando porque el duque ha seducido ha su hija. De nada sirve su protesta, pues es tomado prisionero, siendo además blanco de las bromas de Rigoletto, contra quien Monterone lanza una maldición.
El bufón comienza a preocuparse. Marullo, un cortesano, señala que Rigoletto tiene una amante, lo cual no es cierto, ya que la mujer con quien él vive no es una aventura, sino su propia hija, Gilda, a quien éste guarda celosamente en su casa.
Un bandido, Sparafucile, se ofrece a Rigoletto para liquidar cualquier enemigo que éste pueda tener. Le ayuda su hermana Magdalena, la cual atrae a los hombres a lugares apartados, donde el asesino puede proceder sin problemas.
Rigoletto, sin embargo, rechaza el ofrecimiento de Sparafucile.
Entretanto, el duque, que ha visto ocasionalmente a Gilda y se ha enamorado de ella, entra en su jardín fingiéndose ser un estudiante. Se esconde al oír que alguien llega, pero Gilda ya se ha enamorado del desconocido.
Marullo organiza una burla contra Rigoletto. Le pedirán ayuda, precisamente a él, para raptar a la que sus amigos cortesanos creen que es su amante.
Y así, es Rigoletto quien, con los ojos vendados, sujeta la escalera apoyada sobre el balcón de su propia casa ayudando a un grupo de hombres a concretar el rapto de Gilda, su amada hija.
Cuando se da cuenta de lo sucedido, no puede hacer otra cosa sino constatar que se está cumpliendo la maldición de Monterone.
Acto segundo
En su palacio, el Duque de Mantua se muestra desconsolado porque al volver a casa de Rigoletto no ha encontrado en ella a Gilda, por quien manifiesta ahora su gran pasión. Entran entonces los cortesanos y dicen que han raptado y traído a palacio a la supuesta "amante" de Rigoletto.
El Duque se da cuenta de que se trata de Gilda y se marcha a verla.
Entra Rigoletto consumido por la angustia. Luego un paje anuncia que el Duque está “ocupado”, disfrazando con sus palabras la acción seductora del libertino sobre Gilda.
Rigoletto siente la tremenda violencia de su dolor e insulta a los raptores maldiciendo a los cortesanos como pertenecientes a una vil raza.
Después su furia se suaviza en el ruego de que le devuelvan a Gilda, su hija. La muchacha llega y Rigoletto manda salir a los cortesanos.
Gilda cuenta al desconsolado padre lo que ha venido ocurriendo.
En ese momento, Monterone, conducido por soldados, cruza la escena.
Al ver a Rigoletto dice que su maldición ha sido en vano. El bufón ahora planea vengarse del Duque, no sólo por lo que ha ocurrido con Gilda, sino también por Monterone.
Gilda pide a su padre que perdone al Duque, pero Rigoletto se niega, prometiendo venganza.
Acto tercero
En un lugar apartado, en las afueras de Mantua, todo comienza a preparase para concretar la venganza de Rigoletto.
Este ha conseguido que el duque vaya hasta la guarida del bandido Sparafucille. Su hermana Magdalena engatusa al duque, quien canta la famosa aria “Donna e mobile”. Gilda, completamente enamorada del libertino, ha acudido hasta allí con su padre.
Rigoletto se presenta ante el bandido y le paga la mitad del precio pactado. Le pagará el resto cuando éste le entregue el cuerpo sin vida del duque, oculto en un saco.
Pero Magdalena también se enamora de quien tendrá que ser la víctima. Por ello convence a su hermano para que en su lugar de muerte al primero que entre por la puerta de la guarida.
Gilda, que todo lo ha estado espiando, se entera de este plan y decide sacrificarse y morir por el duque. Se viste de hombre y cruza el umbral.
Obviamente el bandido la apuñala. Rigoletto recibe el saco y cuando va a arrojarlo al río oye la voz del duque que nuevamente canta a lo lejos “La donna e mobile”.
El bufón, desesperado, comprende que el Duque está vivo. Abre el saco y descubre la horrorosa realidad.
La maldición del conde de Monterone se ha cumplido y Gilda muere en los brazos de su padre.
Fuente:
http://www.radiobeethoven.cl/Programacion/programas/Operas/rigoletto.act


Antonio Alviárez dijo
Toda una clase de música y literatura musical.
Saludos
24 Noviembre 2006 | 05:41 PM