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La Coctelera

Ópera Blog

23 Noviembre 2006

Turandot – Nessun Dorma-

Compositor: Giacomo Puccini
Título original: Turandot
Estreno: Scala de Milán
Fecha: 1926 - 25 de abril
Ambientación: Pekín, en una época indeterminada

ARGUMENTO

En tres actos, “Turandot” se desarrolla en Pekín, en época de leyenda.

Acto Primero

En las afueras del palacio imperial un mandarín da lectura a un decreto ante el pueblo congregado, señalando que la princesa Turandot sólo se casará con el príncipe de sangre real que sea capaz de resolver las tres adivinanzas que ella le proponga. El fracaso supone la muerte, y ésta es la pena que aguarda al príncipe de Persia, que no ha podido dar correcta respuesta a las adivinanzas. La multitud pide la sangre del príncipe, a la vez que va en tropel hacia el palacio, llamando al verdugo.

En el tumulto ha caído un anciano. La esclava Liú, su fiel compañera, pide ayuda a un hombre, el Príncipe Desconocido. Este reconoce en el anciano a su padre Timur, y Timur a su hijo. Ambos son fugitivos de su país y han de permanecer incógnitos. Mientras sigue oyéndose como fondo la sed de sangre de la multitud, Timur cuenta a su hijo cómo ha sido cuidado por Liu.

Aparece el cortejo y el pueblo, al ver el pálido semblante del joven Príncipe de Persia, pide piedad para él, uniéndose a sus voces la del Príncipe Desconocido. Pero todo es en vano. Implacable, aparece Turandot en un balcón del palacio. Todos los presentes inclinan su cabeza, menos el verdugo y los dos príncipes. Turandot hace un gesto expresivo, indicando que se cumpla la sentencia, sin pronunciar una palabra.

El Príncipe Desconocido ha quedado deslumbrado ante la belleza de Turandot. Cuando pasa el cortejo, éste decide quedarse allí, a pesar de las súplicas de Timur y de Liu. En la lejanía se escucha la voz del Príncipe de Persia preparándose a morir y luego el griterío de la multitud cuando éste ha sido ejecutado. El Príncipe Desconocido decide entonces presentarse a la prueba y hace sonar el gong ceremonial para anunciarlo.

Ping, Pang y Pong, los tres ministros de Turandot, interceptan el paso del Príncipe y tratan de disuadirle de su propósito. Ping le dice que Turandot no es más que una mujer como todas y que no vale la pena arriesgarse por ella, ya que su suerte será la misma que la de los otros pretendientes. Su discurso es interrumpido por sirvientes de Turandot, que ordenan silencio, para no turbar el descanso de su ama. Pero pronto los tres ministros reanudan sus discursos.

La sombra de los pretendientes de Turandot, muertos en el intento de conseguirla, vuelan sobre ellos. Finalmente, los ministros se van, pero Timur y después Liu tratan de disuadir al Príncipe, diciéndole que ambos morirán si éste persiste en su actitud. El Príncipe se conmueve ante los ruegos, pero sigue firme en su resolución.

Así, llama por tres veces a Turandot y golpea, también por tres veces, el gong ceremonial, comprometiéndose como pretendiente a la mano de Turandot o a la muerte.

Acto segundo

En una sala, los ministros Ping, Pang y Pong están haciendo los preparativos necesarios para una boda o para un funeral.

Recuerdan tranquilamente los días felices anteriores al sangriento reinado de Turandot y piensan en los innumerables pretendientes de la princesa que han sido ejecutados, imaginando lo felices que serían si llegara el momento en que tuviesen que preparar un lecho nupcial en vez de sólo cadalsos para ejecuciones. Los rumores que llegan desde palacio y la multitud que empieza a congregarse les hacen volver a sus tareas.

La escena es ahora en una plaza ante el palacio, mientras la multitud se congrega para presenciar el desarrollo de la nueva pretensión. En lo alto de una imponente escalera aparece el anciano emperador Altum. Con voz débil y temblorosa, trata también de disuadir al Príncipe, pero tampoco lo consigue.

Como en ocasiones anteriores, un mandarín da lectura al decreto y se oyen voces llamando a Turandot, que entra, ahora vestida de oro. La princesa explica las razones de su bárbaro edicto: lo hace en venganza de lo que aconteció hace muchos miles de años, cuando una princesa fue raptada y violada cruelmente por un bárbaro. Con aire amenazador aconseja al príncipe que no siga adelante, pero él insiste en su propósito con aire desafiante.

Turandot plantea la primera adivinanza. El Príncipe responde rápidamente: "Esperanza". La respuesta es correcta. La segunda adivinanza tiene también la respuesta cierta: "Sangre". Ante la tercera pregunta ¿Cuál es el hielo que te inflama?, el príncipe duda un momento, pero pronto responde: "Turandot". Ante la alegría de todos, el Príncipe ha triunfado. El emperador y el pueblo declaran que el juramento obliga y Turandot debe aceptarlo.

La princesa protesta ásperamente y pregunta al príncipe si la quiere conseguir por la fuerza, a lo que él replica que no y le ofrece, a su vez, una oportunidad de quedar libre: si ella descubre su nombre antes de la siguiente mañana, el Príncipe está dispuesto a morir. El Emperador ruega para que esa mañana el príncipe se convierta en su hijo. Cuando la corte se retira, el pueblo vuelve a postrarse ante Turandot y canta en su honor.

Acto tercero

Jardín del palacio imperial. En la distancia se oye a los heraldos que proclaman una orden de Turandot: Que nadie duerma, dicen, pues el nombre del Príncipe debe ser descubierto bajo pena de muerte. El Príncipe recoge las palabras en el aria “Nessun dorma” (la más famosa de la ópera)
Se acercan Ping, Pang y Pong, tratando de persuadirle de que abandone su intento, que está llenando de terror a Pekín, para lo que le ofrecen bellas muchachas y cofres de oro y joyas. También el pueblo se une a la petici6n de los tres ministros, pero el príncipe sigue firme en su pretensión.

Entra un grupo de soldados llevando con ellos a Timur y a Liu, que habían sido vistos antes con el príncipe. El Príncipe dice que ellos no saben nada, pero el pueblo no hace caso. Se pide la presencia de Turandot. Ping se ofrece para arrancarles el nombre; entonces Liú se adelanta y dice que sólo ella lo conoce.

El pueblo pide que sea torturada; Ping pregunta el nombre una y otra vez, pero a pesar de ser sometida a crueles torturas, Liu no responde. El Príncipe, impávido, no interviene.

Turandot pregunta a Liu qué es lo que la hace tan fuerte y ella responde: el amor. Prosiguen las torturas y aparece el verdugo. Entonces Liú dice que hablará y predice que Turandot cederá finalmente ante el príncipe, así como su propia muerte. Sacando un puñal, Liú se suicida, cayendo a los pies del príncipe, sin haber revelado su nombre.

Timur se desespera por la pérdida de la muchacha y toma su mano. La multitud, ahora arrepentida, pide al espíritu de Liú que los perdone. (Este es el momento en que termina la música compuesta por Puccini)

Luego salen todos, excepto el Prícipe y Turandot. É1 recrimina a Turandot por su dureza, y Turandot, que al principio rechaza al pretendiente, diciendo que ella es sagrada y que nadie debe profanarla, acepta que él la bese con pasión. Mientras se escuchan a lo lejos unas voces femeninas, Turandot empieza a ablandarse.

Profundamente consternada por haber sido vencida por el Príncipe, Turandot llora por primera vez y le pide a éste que victorioso la deje, pues aún no ha podido conocer su nombre. El príncipe entonces se lo dice: es Calaf, hijo de Timur. Ahora ella, si quiere, puede matarlo.

La breve escena final ocurre ante el palacio, donde la multitud rinde homenaje al Emperador. Turandot trae a Calaf, y dice a su padre que ya conoce el nombre del extranjero: Su nombre es Amor, dice ella, y el pueblo canta lleno de júbilo.

Fuente:
http://www.radiobeethoven.cl/Programacion/programas/Operas/turandot.act

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23 Noviembre 2006

EL BARBERO DE SEVILLA –“Una voce poco fa”-

Compositor: Gioacchino Rossini
Título original: Almaviva o L'inutile precauzione
Estreno: Torre Argentina de Roma
Fecha: 1816 - 20 de febrero
Ambientación: Sevilla a finales del siglo XVIII

Acto I
El conde Almaviva, es un don Juan que intenta conocer y seducir a una chica llamada Rosina. Pero esta vive en casa de un viejo doctor muy severo y cascarrabias, Bartolo.
Sabiendo que el doctor jamás le dejará entrar en la casa, el conde contrata los servicios de un barbero muy pillo que conoce toda clase de artimañas, Fígaro. En su aparición canta su archifamosa aria: “ Fígaro,Fígaro…”
El barbero le aconseja que se disfrace de soldado, y que intente introducirse en la casa diciéndole al doctor Bartolo que tiene una orden de alojamiento para soldados. Para que el viejo doctor no le preguntara mucho, el conde decide además de disfrazarse fingir que está borracho. Pero el doctor Bartolo, además de cascarrabias es un desconfiado que no tiene un pelo de tonto, así que en cuanto ve el estado lamentable del supuesto soldado, decide llamar a la guardia. Cuando llega, el conde disfrazado se las ingenia para decirle al oficial que él no es un borracho, si no el conde Almaviva, con lo que evita su detención, pero tampoco consigue entrar en la casa. El viejo no entiende nada de lo que ha pasado, y esta situación en el escenario garantiza la risa.
Acto II
El conde Almaviva no se desespera. El 'plan A' ha fallado, así que el barbero Fígaro le dice que vuelva a intentar entrar en la casa disfrazado de profesor de música, y que le diga al doctor que es un sustituto del verdadero maestro, que está enfermo. El plan funciona, pero el viejo es tan desconfiado que sigue atentamente la lección que el conde disfrazado da a Rosina, sentado de brazos cruzados justo detras de ellos. Pasa el tiempo, y el anciano se duerme, y la lección de canto se convierte entonces en una lección de amor.
Y es a partir de aquí cuando comienza el tremendo alboroto y lío que asegura unas buenas carcajadas.
No os perdáis: Fígaro entra en la casa para quitarle las llaves del balcón de Rosina del propio bolsillo al viejo mientras duerme, justo cuando llega a la casa el verdadero profesor de música. Éste se percata de todo y pretende avisar al anciano, pero una bolsa llena de dinero le hace cambiar de opinión e irse de nuevo.
Mientras, el anciano se despierta y se encuentra de repente a Fígaro en su casa. Nervioso, intenta comprender que es lo que sucede, pero Fígaro le distrae con sus artes de Barbero mientras el conde y Rosina intentan fugarse por la ventana.
Fígaro comienza a ponerle espuma de afeitar por toda la cara para que no pueda ver nada, diciéndole que le va a afeitar de una forma magistral.
Pero la pareja no puede escaparse porque el balcón está cerrado, y Fígaro no puede darles la llave ya que a pesar del estado de Bartolo éste no quita ojo nunca.
El viejo, confundido, cabreado y con la cara llena de espuma, expulsa de la casa a todos, y manda a buscar un notario para casarse con la chica antes de que ocurra algo más.

El conde y el barbero, desde la calle, no se dan por vencidos, y trepan por el balcón hacia la casa. El doctor Bartolo corre a avisar a la guardia, y entonces llega el notario, que había sido avisado antes. Éste, ajeno a todo, casa a Rosina y al Conde.
El viejo llega a la casa demasiado tarde: La pareja de amantes se ha casado.

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23 Noviembre 2006

EL ELIXIR DE AMOR -UNA FURTIVA LÁGRIMA-

Compositor: Gaetano Donizetti
Título original: L'elisir d'amore
Estreno: Teatro de la Canobbiana de Milán
Fecha: 1832 - 12 de mayo
Ambientación: Italia rural, en una época indeterminada

Argumento: Un breve preludio en dos partes nos introduce en el primer acto.

La rica y encantadora Adina tiene dos pretendientes: el sencillo campesino Nemorino, que es demasiado tímido para confesarle su amor, y el sargento Belcore, que ha recibido la orden de hospedarse en la casa de Adina, a la que comienza a cortejar con impaciencia.

Adina se burla del pobre Nemorino, que la ama fielmente y no puede sacarse de la cabeza una historia que le ha contado Adina y en la que se hablaba de un elixir de amor que procuró a un tal Tristán el amor de Isolda.

Entonces llega el coche de un viajero destacado.

Todos los habitantes del pueblo, curiosos, lo rodean. El coche pertenece a Dulcamara, un curandero que pregona a los cuatro vientos su fama y ofrece una multitud de extraños remedios.

Nemorino le pregunta si no hay un elixir para el amor. Naturalmente que Dulcamara tiene uno. De todos modos cuesta todos los ahorros de Nemorino y tendrá efecto sólo 24 horas después (o sea, cuando el curandero se haya marchado del lugar).Sin embargo, los primeros efectos se producen de inmediato: el vino tinto común, pues no se trata de otra cosa , pone a Nemorino muy alegre. Canta y baila como nunca y de repente, deja de interesarse por Adina. Por eso ésta decide, por despecho y por aparentar, casarse de inmediato con el sargento Belcore. Cuando aparece el notario, Adina declara repentinamente que ya no tiene prisa, a pesar de que su prometido debe irse a la guerra a la mañana siguiente.

Nemorino está tan satisfecho con el elixir que quiere comprar otro frasco. Puesto que no tiene más dinero, Dulcamara se lo niega. Sin embargo, Nemorino, que ha espabilado, encuentra una solución: se alista en el ejército y con el dinero que recibe compra otro frasco.

Adina se siente cada vez más atraída por él, sobre todo porque cree que Nemorino quiere ir a la guerra a causa de su indiferencia. Pero Nemorino se muestra más esquivo que antes, porque ahora cree firmemente en los efectos del elixir; ¡incluso ha observado una lágrima oculta en los ojos de Adina! A esa lágrima le canta un aria, en el estilo del bel canto, que se ha hecho famosísima: «Una furtiva lagrima».

Nemorino se asombra del éxito rotundo del elixir; todas las jóvenes se pelean por él, quieren estar en su compañía, lo agasajan. Se han enterado (antes que el mismo Nemorino) de que ha muerto su tío, que le ha dejado en herencia una gran fortuna.

Por último, Adina, que todavía no sabe nada de la suerte de Nemorino, no puede quedarse como simple espectadora. Compra su libertad en el regimiento y se arroja en sus brazos para que no se marche a la guerra.

Belcore se consuela rápidamente. Y el curandero hace el mejor negocio de su vida, pues todo el pueblo quiere poseer el extraordinario elixir de amor.

Fuente:
http://www.hagaselamusica.com/clasica-y-opera/pera/el-elixir-del-amor/

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23 Noviembre 2006

NABUCODONOSOR – Coro de esclavos

“…Va Pensiero” –( vuela pensamiento a la patria!)

Compositor: Giuseppe Verdi
Título original: Nabucodonosor
Estreno: Scala de Milán
Fecha: 1842 - 09 de marzo
Ambientación: Jerusalén y Babilonia en el año 560 a.C.

ARGUMENTO

“Nabucco” se desarrolla en cuatro actos, emplazados en las ciudades de Jerusalén y Babilonia el año 566 antes de Cristo.

Acto primero - ”Jerusalén”

Hebreos y levitas se lamentan por la dura derrota sufrida frente las fuerzas de Nabucco, rey de Babilonia.

Llega Zaccaría, sumo sacerdote judío, junto a Fenena, hija del soberano invasor, a quien éste trae consigo en calidad de rehén, esperando con tal acto negociar el retiro de Jerusalén de los babilonios.

Llega también Ismael, sobrino del Rey de Jerusalen, avisando que las tropas enemigas se acercan ya a la ciudad. Zaccaría ruega a Jehová que las disperse antes de que esa embestida pueda concretarse.

El sumo sacerdote se retira y deja a Fenena bajo el cuidado de Ismael, sin saber que los jóvenes mantienen una secreta relación amorosa.

Más allá del cariño que siente por Fenena, Ismael considera que es su obligación permitirle escapar de Jerusalen, como una forma de retribuir el apoyo que ella le brindara cuando él estuvo preso en Babilonia.

Justo cuando Ismael le comunica el plan de fuga a Fenena, irrumpe Abigail, supuesta hija de Nabucco junto a unos soldados.

Abigail también ésta enamorada de Ismael y le ofrece interceder ante Nabucco para la liberación de los hebreos si él corresponde a sus sentimientos, pero el joven la rechaza.

Mientras tanto, Nabucco ha entrado a la ciudad y los hebreos buscan refugio en el templo, pero el rey invasor tampoco respeta ese recinto sagrado y entra en él con aires amenazantes.

Zaccaría intenta matar a Fenena, pero la joven le es arrebatada de sus manos por Ismael.

No contento con su aplastante triunfo, Nabucco ordena mantener el saqueo del templo.

Abigail jura que hará todo lo posible por exterminar a los hebreos, mientras Zaccaria invoca la maldición divina contra aquél que ha traicionado su patria.

Acto segundo - “El impío”

Escena primera - Aposentos reales de Nabucco, en Babilonia

Por un documento que ha llegado a sus manos, Abigail se entera que no es hija de Nabucco, sino una esclava adoptada por éste. Tal descubrimiento le provoca una ira tan grande que jura vengarse de todos.

Aparece el Sumo Sacerdote de Baal, que viene a hacerle saber que Fenena ha dado orden de liberar a los prisioneres hebreos, aprovechando su calidad de subrogante mientras Nabucco se encuentra en el campo de batalla.

Con la complicidad del sacerdote, Abigail hace correr la falsa noticia de la muerte de Nabucco y decide proclamarse reina de Babilonia.

Escena segunda - Una sala en el palacio de Nabucco

Un levita acude con las tablas de la ley hasta el lugar donde se halla prisionero Zaccaría, quien reza fervorosamente ante ellas.

Poco después llega un grupo de levitas reafirmando ante el Sumo Sacerdote la acusación de traición en contra de Ismael, quien trata inútilmente de defenderse.

Una hermana de Zaccaría, rebate esa acusación señalándoles que Ismael es inocente y, además, que Fenena se la convertido a la religión hebrea.

Pero irrumpe Abigail, para exigir a Fenena que el entregue la corona. En ese momento llega Nabucco, quien luego de ceñirse la corona, se proclama no sólo Rey, sino también Dios de los hebreos.

Un rayo castiga la irreverencia, haciendo caer la corona al suelo, siendo luego Abigail la única que tiene el valor de recogerla.

Acto tercero - “La profecía”

Escena primera - Jardines colgantes de Babilonia

Nabucco ha comenzado a dar evidentes muestras de locura, situación que es aprovechada por Abigail para proclamarse como soberana absoluta.

Una de sus primeras acciones como reina es la redacción de un edicto que condena a muerte a lo hebreos.

Pero las ejecuciones no pueden llevarse a cabo sin la previa autorización de Nabucco. Aparece éste y, como una manera de rechazar la acusación de cobardía que Abigail le infiere, firma el documento pertinente.

Nabucco piensa que los afanes vengativos de la mujer quedarán invalidados cuando ésta se entere de su condición de hija adoptiva. Sin embargo, cuando éste se lo dice, Abigail hace caso omiso de sus palabras y destruye el pergamino que comprueba su verdadero origen.

Nabucco, que sabe de la conversión religiosa de Fenena, se da cuenta que su hija también está condenada a muerte y pide, sin resultados positivos, clemencia para ella a la cruel Abigail.

Escena segunda - Un paraje a orillas del río Eufrates

Cautivos y encadenados, los hebreos evocan con nostalgia a la patria perdida (Es el momento del famoso coro “Va Pensiero”)

Zaccaría se acerca y trata de consolarlos, diciéndoles que el fin de Babilonia ya se acerca.

Acto cuarto - “El ídolo destruido”

Escena primera - Sala en el palacio real de Babilonia

Trastornado por el giro que han tomado los acontecimientos, Nabucco tiene esporádicos momentos de lucidez.

En uno de éstos, escucha gritos que algunos babilonios profieren, mientras Fenena es conducida al cadalso.

Nabucco intenta salir en su ayuda, pero sólo entonces repara que se encuentra prisionero. Desesperado, cae de rodillas e invoca al dios hebreo.

Súbitamente llega un fiel oficial, acompañado de un grupo de soldados. Luego de entregarle una espada, todos salen presurosos a salvar a Fenena y recuperar la corona real para Nabucco.

Escena segunda - Altar de Baal

Todo está preparado para la ejecución de Fenena y la muchacha se apronta para morir elevando una oración a Dios.

En ese instante aparecen Nabucco y sus acompañantes. Luego de abatir al verdugo, el rey ordena destruir el templo del ídolo asirio y decreta la libertad inmediata para los hebreos, a quienes pide que en el lugar edifiquen un templo consagrado a Jehová.

Inesperadamente, Abigail se presenta en el lugar. Arrepentida de su malas acciones se ha envenenado y viene a pedir el perdón general.

Abigail cae desplomada sin vida, mientras Zaccaría corona a Nabucco como rey de los judíos. Todos elevan una alabanza de acción de gracias a Dios.

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23 Noviembre 2006

CARMEN – Toreador-

Compositor: Georges Bizet
Título original: Carmen
Estreno: Opera Cómica de París
Fecha: 1875 - 3 de marzo
Ambientación: Sevilla, a mediados del siglo XVIII

ARGUMENTO

“Carmen” se desarrolla en Sevilla y sus alrededores, hacia el año 1830.

Acto primero

Una plaza de Sevilla, donde están situados el cuartel de los Dragones de Alcalá y una fábrica de cigarros.

Un grupo de soldados conversa frente al cuartel. Llega hasta ellos Micaela, preguntando por el brigadier Don José, quien en ese momento no está, pero es informada de que llegará pronto con el cambio de guardia. Los soldados tratan de retenerla, pero la tímida joven se va señalando que volverá pronto.

Precedidos por un grupo de niños, llegan los soldados de la guardia de relevo. Entre ellos viene Don José. De la fábrica de cigarros salen las gitanas obreras, coqueteando con los hombres presentes. Estos preguntan por Carmen, la que de inmediato aparece para cantar alabanzas al amor libre. La gitana presta especial atención a Don José y le arroja una flor como muestra de admiración.

Don José queda solo y recibe la visita de Micaela, quien trae una carta de su madre, a quien el soldado recuerda con nostalgia. Micaela se retira y Don José intenta leer la carta, pero su lectura es interrumpida por una riña entre las gitanas de la fábrica de cigarros.

El Capitán Zúñiga ordena a Don José que averigüe el porqué de este alboroto. Carmen ha herido a una compañera y es traída por el brigadier. En actitud desafiante, Carmen se burla de todos, y mientras Don José se apresta para conducirla a prisión, ésta lo engatusa invitándole a divertirse y a reencontrarse en la taberna de Lílas Pástia.

Con la expectativa de esa cita con Carmen, Don José la deja escapar, debiendo pagar con prisión esta falta a su deber.

Acto segundo

Taberna de Lílas Pastia, en las afueras de Sevilla.

Carmen y sus amigas Frasquita y Mercedes cantan y bailan una canción gitana. Hasta el lugar llega el torero Escamillo, acompañado por un grupo de admiradores a quienes les cuenta sus aventuras en el ruedo. Escamillo repara en la belleza de Carmen e intenta abordarla, pero la gitana no le corresponde sus galanteos. Llegan también hasta la taberna los contrabandistas Remendado y Dancairo para pedir a Carmen y sus amigas que los acompañen en su próxima faena.

Carmen se niega a partir y señala que espera una visita. En ese momento se oye venir a Don José, quien ya ha dejado la prisión. Carmen aleja a sus amigos asegurándoles que tratará de convencer al soldado para que se una a ellos. La gitana está feliz de ver a Don José y baila para él.

Pero a los lejos se escucha la retreta militar y el soldado debe partir al cuartel. Carmen se enfurece y Don José tiene que imponerle a la fuerza que le escuche sus declaraciones de amor. Carmen le responde que la única manera de probarle su amor sería que se uniera a ella y sus amigos en una expedición en las montañas.

En ese momento irrumpe el Capital Zuñiga, quien ha venido en busca de Carmen. Don José y su superior pelean y los gitanos logran desarmar a Zúñiga, obligando con esto a Don José a escapar uniéndose a ellos.

Acto tercero

Un lugar en las montañas, cercano a Sevilla.

Contrabandistas y gitanos descansan en un recodo. Carmen comienza a aburrirse del amor de Don José, quien no consigue adaptarse a esta vida de libertad. Se acerca a Mercedes y Frasquita, que están leyendo su futuro en las cartas, y Carmen decide hacer lo mismo. Una y otra vez los naipes le dan la misma respuesta: la muerte.

El grupo sale para intentar pasar el contrabando y Don José queda en la retaguardia. Sin ser vista, Micaela ha llegado hasta este lejano lugar en busca de Don José. Ante un disparo que lanza éste, la joven se oculta.

El disparo iba dirigido a un extraño que se acerca y que resulta ser Escamillo. Sin conocer la identidad de Don José, el torero cuenta que viene en busca de Carmen.

Don José lo reta a duelo y Carmen aparece junto a los gitanos para separarlos. Antes de despedirse, Escamillo invita a los presentes a las próximas corridas de toros de Sevilla.

El Remendado descubre a Micaela y la trae ante el grupo. La muchacha dice a Don José que su madre está agonizando y lo insta a partir con ella, para felicidad de Carmen. Don José parte, luego de amenazar a Carmen diciéndole que pronto habrá de regresar.

Acto cuarto

Exterior de la Plaza de Toros de Sevilla.

La muchedumbre se agolpa ante los preparativos de la próxima corrida. En medio de aclamaciones y vítores aparece Escamillo junto a Carmen, ahora su amante, elegantemente vestida. Luego de reiterarle su amor, Escamillo deja a Carmen y parte al ruedo.

Mercedes y Frasquita recomiendan a Carmen que se aleje del lugar, pues Don José se encuentra entre la multitud. Sin embargo, ésta resuelve enfrentarlo. Todos los ruegos y posteriores amenazas de Don José hacia Carmen resultan vanos. La gitana repite una y otra vez que ahora ama al torero.

Se escucha cómo la muchedumbre aclama a Escamillo y Carmen intenta entrar en la Plaza, pero Don José, presa de la ira y de los celos, la mata a puñaladas. Luego, sollozando, la invoca desesperadamente, confiesa su crimen y se deja arrestar.

Fuente:
http://www.radiobeethoven.cl/Programacion/programas/Operas/carmen.act

Tags: bizet, opera, carmen

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23 Noviembre 2006

LAKMÉ- DUETO DE LAS FLORES-

Compositor: Leo Delibes (1836- 1891)
Título original: Lakmé
Se Estrenó: Opera Cómica de París
Fecha: 1883 - 14 de abril
Ambientación: La India, bajo el dominio inglés, a finales del siglo XIX

ARGUMENTO LAKMÉ

“Lakmé” tiene tres actos, con lugar de acción en la India, durante la dominación inglesa del siglo XIX.

Acto primero

Jardín de la casa del proscrito Brahmin Nilakatna, sitio que éste ha convertido en sagrado y cuyo acceso controla con el más estricto celo. Allí, Nilakanta celebra un rito prohibido en el cual manifiesta sueños de venganza contra los opresores.

Terminada esta ceremonia, parte a la ciudad, donde una gran fiesta tendrá lugar al día siguiente. Su hija, la sacerdotisa Lakmé, se queda en la casa recogiendo flores junto a la criada Malika.

No tengo certeza absoluta pero creo que es aquí dónde va el fragmento.

Con un ánimo curioso y burlón hacia costumbres para él extrañas, Gerald, un oficial inglés, llega hasta el lugar, intrigado tanto por el ambiente de misterio de aquel jardín como por la fama de la belleza de Lakmé. Gerald queda encantado de la muchacha y también Lakmé se impresionada por el oficial.

Nilakanta se aproxima y Gerald se aleja, pero el Brahmin se ha dado cuenta de que un extranjero ha violado su casa y por lo tanto se propone descubrirlo y matarlo para así vengar la afrenta. En su drástica decisión pesa, por cierto, el odio de los oprimidos contra los ingleses del ejército de ocupación.

Acto segundo

Es un día de fiesta en una plaza de la ciudad cercana, donde tiene su sede la guarnición británica. En medio de los festejos, Nilakanta induce a Lakmé para que cante. El brahmin lo hace para lograr atraer a aquél que ofendió su casa. Sabiendo quién es, Nilakanta podrá vengarse.

Ante el canto de Lakmé (la famosa “Aria de las campanas”) Gerald se acerca. La muchacha lo advierte del peligro que corre y le ofrece huir con él hasta un lugar seguro, pero el oficial se niega, ya que no quiere desertar. En el tumulto de una procesión, Nilakanta se acerca a Gerald y sin vacilar, le da una puñalada. La herida no es mortal y Lakmé, que acude prontamente, da un suspiro de alivio.

Acto tercero

En una cabaña apartada, Gerald despierta y encuentra a su lado a Lakmé, que lo ha llevado hasta allí para curarlo con hierbas. Los dos jóvenes se sienten al fin felices y seguros. Se oyen a lo lejos las canciones de enamorados que acuden a beber el agua milagrosa del amor eterno.

Cuando Lakmé se dirige a la fuente para beber con Gerald, llega un amigo de éste que ha conseguido localizarlo y le aconseja que regrese a la guarnición, donde los acontecimientos están precipitándose. Gerald se siente inseguro y no se decide a beber el agua sagrada. Lakmé intuye el drama del oficial, obligado a elegir entre el deber patriótico y su amor por ella. Pero Gerald toma una decisión y bebe con Lakmé el agua mágica.

Llega Nilakanta, los sorprende abrazados y quiere nuevamente apuñalar al oficial. Pero Lakmé detiene a su furibundo padre y le dice que Gerald ha bebido junto a ella en la copa y con ello ha ascendido a una categoría sagrada. Si los dioses necesitan una víctima, con ella bastará. Así, Lakmé cae muerta en los brazos de Gerald, envenenado por una poción que voluntariamente ha ingerido.

Fuente:
http://www.radiobeethoven.cl/Programacion/programas/Operas/lakme.act

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23 Noviembre 2006

PRELUDIO

Ópera blog no pretende ser más que un archivo personal de fragmentos de ópera que me han emocionado o me emocionan al escucharlos y que de forma altruista comparto con todo el que quiera.
Espero que mis quehaceres diarios me permitan poder incluir entradas de forma regular, no prometo nada.

El profundo desconocimiento de este tipo de música me ha impulsado a recopilar esos fragmentos e investigar sobre ellos. A que ópera pertenecen, argumento principal de la obra, contextualizar el fragmento en el conjunto, quien es su autor, y cuando la escribió y poco más. Mi base de datos será Internet así que tomaré prestados escritos de otros aunque me interesa más la música que los textos.
Estoy abierto a sugerencias, comentarios e información que pueda ayudar a ordenar los artículos, aumentar la información, etc.

En definitiva pretendo un espacio al que poder acudir cuando oímos esa canción del anuncio tal o cual. O simplemente cuando vivimos una situación personal de amor, desamor, euforia, escuchar como Verdi,, Mozart o Bizet han plasmado ese sentimiento con música.

Del momento histórico, de la genialidad de cada autor no es mi intención escribir nada, eso lo dejo para cada uno. Pido disculpas a eruditos y amantes de verdad de este género por lo poco ambicioso del proyecto y los posibles errores y les invito a ilustrarme.

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Sobre mí

Ópera blog no pretende ser más que un archivo personal de fragmentos de ópera que me han emocionado o me emocionan al escucharlos y que de forma altruista comparto con todo el que quiera. El profundo desconocimiento de este tipo de música me ha impulsado a recopilar esos fragmentos e investigar sobre ellos En definitiva pretendo un espacio al que poder acudir cuando oímos esa canción del anuncio tal o cual. O simplemente cuando vivimos una situación personal de amor, desamor, euforia, escuchar como Verdi, Mozart o Bizet han plasmado ese sentimiento con música.

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